Nuria Domínguez Azpeleta: «Por qué no, todo es posible» - FEDME
Nuria Domínguez Azpeleta, Seleccionadora Nacional de Carreras por Montaña
Entrevista · Carreras por Montaña

«Por qué no, todo es posible»

Nuria Domínguez Azpeleta · Seleccionadora Nacional de Carreras por Montaña · FEDME · Septiembre 2026

Nuria Domínguez Azpeleta (Palencia, 1974) es la Seleccionadora Nacional de Carreras por Montaña de la FEDME y responsable del Programa Mujer y Deporte de la federación. Antes de dirigir a la selección fue ella quien vistió el dorsal español: cuatro medallas en Campeonatos de Europa Absoluto, tres bronces en el Campeonato de España y nueve años como internacional. Bajo su dirección, la selección juvenil española acaba de proclamarse campeona del mundo por equipos en el Mundial Juvenil de Skyrunning de Croacia, por delante de Noruega e Italia. Ahora, antes de que La Gomera acoja el Mundial Absoluto de Skyrunning 2026, Nuria repasa la filosofía de su selección, la generación que viene empujando y lo que se juega España en casa.

Has dicho en alguna ocasión que «el resultado no es lo que más te preocupa». ¿Qué te preocupa entonces, y cómo se conjuga eso con mundiales que sí piden medallas?

Es quitar presión: todos los corredores van muy preparados, con mucha ilusión y en busca de su mejor rendimiento. Las ganas no faltan, y el resultado es solo un número. A veces las cosas salen y otras no, pero estoy segura de que cada deportista va con mucha motivación, así que dar lo mejor de uno mismo ya es un éxito. Se conjuga sabiendo que solo hay tres medallas y que no todo es fácil. No me dejo llevar por la medalla como única opción.

Tú fuiste antes corredora de alto nivel. ¿Qué cosas de aquella Nuria deportista llevas siempre a la cabeza cuando hablas con tus seleccionadas y seleccionados?

Si te digo la verdad, esa condición la llevo como intrínseca. Desde los 9 años empecé a correr y no lo he dejado; esa chispa forma parte de mí. Es pasado, pero es reciente: no ha cambiado tanto la mentalidad, lo vivía con tranquilidad y sigue todo ahí dentro. Claramente las capacidades decaen, como es natural, pero hay temas que quedan casi intactos o que se refrescan. Por eso puedo hablar de cualquier tema relacionado con el mundo de las carreras por montaña —que es todo un mundo—: entrenamiento, capacidades físicas, técnica, táctica, condiciones especiales, nutrición, lesiones, psicología, carreras, recorridos, escenarios o experiencias.

¿Cuál es, para ti, la cualidad innegociable de un corredor o corredora de montaña para entrar y mantenerse en la selección, más allá del crono?

En realidad, lo bonito de esta selección es que cada año es una nueva oportunidad y un nuevo reto para formar parte del equipo nacional. Es una de las características de nuestro deporte: nadie tiene asegurado el puesto de un año para otro, salvo excepciones, como puede ser ser campeón del mundo. Por lo tanto, aunque nuestro deporte no sea tan de crono, sí lo es de resultado: son los resultados en las pruebas que marcan los Criterios de Selección los que adjudican esas plazas. El resultado, por tanto.

Tu cargo combina selección nacional y Programa Mujer y Deporte. ¿Cómo conviven los dos «sombreros» en el día a día, y dónde se cruzan?

Coordino y soy docente del Encuentro de Corredoras por Montaña, que es una más de las actividades que conforman el Programa Mujer y Deporte. En este caso es algo muy puntual y de carácter puramente formativo, con visibilidad y posibilidades para las mujeres con interés en la montaña y en las carreras por montaña. Se prepara, se desarrolla y aporta un marco más cognitivo-experiencial.

El proyecto de la Selección Nacional es mucho más amplio, específico y de interés deportivo y de rendimiento. Comienza con el calendario de carreras por montaña y acaba después de la última competición internacional: es mucho más largo y aporta un marco competitivo y de exigencia.

Se cruzan sobre todo en el contexto, en el medio: en la montaña, en las características de quienes la integran, con un enfoque concreto. Sobre todo en nuestro medio, con su incertidumbre: las carreras por montaña y su motivación.

«Cuando todos los jóvenes subieron a ese cajón alto y brillaban de satisfacción y alegría. Fue un momento especial, único y muy emotivo verlos así, con la piel de gallina, por así decirlo.»

Nuria Domínguez Azpeleta
Nuria Domínguez Azpeleta con la Selección Española de Carreras por Montaña

Nuria Domínguez Azpeleta · Selección Nacional de Carreras por Montaña

España lidera la clasificación por países en un Mundial Juvenil con 32 naciones. ¿Cuándo fue el momento exacto del fin de semana en el que sentiste que esto se iba a quedar en la historia?

Los jóvenes corredores por montaña, en España y fuera de ella, tienen un nivel altísimo desde hace años, y por eso se suman esas medallas casi de dos en dos, algo que parece fácil pero no lo es. Sentí que aquello iba a quedar en la historia según iban llegando noticias desde la meta: un corredor, otro, otra, otra… y así, sin parar. Fue increíble, porque ibas pensando en cada deportista, en cada uno de ellos. Lo hicieron fenomenal; la verdad es que los jóvenes son muy fuertes, y llevan años demostrándolo.

El macizo de Biokovo, sobre el Adriático, es un terreno técnico exigente. ¿Cómo preparasteis específicamente a la selección para ese tipo de montaña tan vertical y a la vez tan cercana al mar?

Realmente no se pudo buscar tanto la especificidad en ambos aspectos, dado que las características propias de la proximidad al mar y la fecha en la que se disputaba la carrera no eran tan «determinantes». Es cierto que no conocía la zona, pero por el tipo de roca sí se aproximaba, en la fecha inicial, al Calar: un terreno técnico, exigente y calizo, con unas características propias. Tras cambiar la fecha, el terreno donde se hizo la concentración no fue tan técnico. Los objetivos de la concentración no fueron tanto conocer las características de Biokovo, sino sobre todo conocer mejor a estos deportistas y sus perfiles. Hay que tener en cuenta que a los corredores les quedaba una prueba de selección muy importante, el Campeonato de España Vertical de Alacrán. Fue muy positiva en otros aspectos.

Habéis ganado el oro por equipos por delante de Noruega y de Italia, dos potencias clásicas. ¿Qué nos diferencia hoy de esos dos países en cantera y modelo de trabajo?

España es cuna de grandes corredores de montaña, no solo ahora sino a lo largo de la historia de nuestro deporte, y eso ha servido de referencia para los más jóvenes. En todo este tiempo el nivel no ha bajado: sigue siendo altísimo y somos una referencia. Desde la FEDME se ha apoyado a los jóvenes desde el principio; son una pieza muy importante. Por eso creemos que hay que atenderlos en estas edades, formarlos, darles opciones, crear circuitos y competiciones para ellos, y hacerlos participar en las grandes citas. Con ese punto de partida, el resto se va construyendo: hay selecciones autonómicas, categorías inferiores y competiciones pensadas para ellos, y con esa pirámide el modelo de trabajo va cogiendo forma. Es muy importante trabajar bien con estas categorías, de forma concreta y específica, protegiendo estas edades y cuidando los saltos de categoría, porque los jóvenes quieren correr mucho, más de lo que en realidad les toca.

Si pudieras quedarte con UNA carrera, UN gesto o UN momento concreto de esos tres días en Croacia, ¿cuál sería?

Una carrera: en la prueba vertical, a falta de 200 metros, esa tachuela final —verlos a todos con esa garra que transmitía darlo todo. Un gesto: esos momentos de salida del hotel, cuando les llevábamos hacia la línea de salida —tensión contenida, nerviosismo, concentración, miradas que se esquivan, el grupo, esa sensación de «ya llega la hora». Un momento: cuando todos los jóvenes subieron a ese cajón alto y brillaban de satisfacción y alegría. Fue un momento especial, único y muy emotivo verlos así, con la piel de gallina, por así decirlo.

Mucha gente descubre nombres como Lucas Gámez, Gerard López, Mar González, Nuria Calzada, Valeria Hernández, María Alisa Sushch, Mattie Yáñez… ¿Quiénes son y qué tienen estos chicos y chicas que vienen empujando con tanta fuerza?

Son los más jóvenes de la Selección Española, que vienen marcando el nivel en las categorías cadete y primeros años de juvenil. Lo que tienen es muy sencillo: unas ganas terribles de correr y de hacerlo bien, muchísima motivación en una edad que les da alas. Para ellos, llegar a la selección este año o el año pasado es como una meta máxima: van a por todas y quieren repetir al año siguiente. La verdad es que me ha sorprendido lo mucho que, siendo tan jóvenes, viven esto. Y ese es, para mí, otro detalle importante de por qué hay que orientar y enfocar muy bien a estas edades: porque hay materia prima.

¿Qué es lo más difícil de gestionar en un Mundial Juvenil: la propia exigencia deportiva o la presión de unos críos a los que en algunos casos les vibra la voz al sonar el himno?

Hay que atender a todo. Piensa que se llega prácticamente un día antes al lugar de la carrera, con la primera prueba muy próxima y, normalmente, tras un viaje largo. Se levantan y en nada tienen ya su primera prueba, con todo lo que eso significa. Acaban en una hora, con un resultado; y ahí hace falta un respiro, una puesta en marcha, sobre todo un estado mental —una bajada de activación o no, según el caso, y saber cómo atenderlo—. Descansan y, a la mañana siguiente, llega una activación distinta, que sigue por la tarde, ya con una carrera a la vista para el día siguiente. Se trata de ir detectando cómo va todo, si la activación física y mental que toca se da a nivel individual y de equipo, y poder darles apoyo para que sepan y confíen. Darles motivación, tranquilidad, o nada, según cada caso. Son días muy intensos, jornadas largas, donde todo es muy importante.

El paso de juvenil a absoluto es un filtro brutal en este deporte. ¿Qué hacéis desde la FEDME para que no se quede gente buena por el camino?

Son muchos años, desde los 15 hasta los 23, cuando ya son absolutos por así decirlo: es una etapa muy larga, y lo importante es llegar a esa categoría y obtener los mejores resultados ya en la absoluta. Es un camino largo, en el que los deportistas pasan de ser estudiantes de la ESO a estar trabajando o terminando la universidad, así que se ve claramente que es una etapa larga y a la vez importante en muchos sentidos.

Para que se mantenga el nivel, el apoyo de la FEDME es fundamental: cree en los jóvenes y los apoya. Hace un esfuerzo muy grande a nivel de selección en todo lo posible, por ejemplo llevando al máximo número de corredores posible, algo básico pero nada fácil, porque es muy costoso en todos los sentidos. Que los deportistas nos identifiquen como un buen punto de referencia, donde lo que podemos ofrecerles les motive y les sirva para consolidarse, mostrar su nivel y seguir proyectándose.

Por otra parte está el Intercentros, una actividad anual en la que los Centros de Tecnificación de cada comunidad autónoma son muy importantes, y acuden con los corredores de sus selecciones autonómicas bajo el paraguas de la FEDME, como una actividad de conocimiento, intercambio, puesta en común y motivación donde, año tras año, pueden encontrarse los corredores.

Y también está la categoría Promesa, muy próxima ya a la absoluta, desde la que estos corredores pueden llegar a formar parte de la Selección Absoluta: un buen aliciente.

«Por qué no, todo es posible». Y lo digo porque es así: en mi caso, nunca me imaginé vistiendo esta camiseta, ni tantos años. El trabajo hace mucho, así que: no digas que no.

Nuria Domínguez Azpeleta

La Gomera Paradise será sede del Campeonato del Mundo Absoluto de Skyrunning 2026, la novena edición del Mundial y la cuarta vez que regresa a España. ¿Qué supone para la selección y para el deporte español ser otra vez anfitriones de un Mundial absoluto?

Para la selección es muy importante: es como jugar en casa. Quieren hacerlo bien, los corredores están súper motivados, concienciados, y se respira esa ilusión. La verdad es que está siendo un proceso muy bonito. Ha habido mucho interés por formar parte de esta selección FEDME, ha sido muy difícil conseguir plaza y, en algunos casos, definirlas. Todos los corredores han recibido la noticia con gran entusiasmo y gratitud. En la concentración se ha trabajado mucho, buscando sacar el máximo partido a La Gomera, y van a por todas.

Que La Gomera y España sean sede de un Campeonato del Mundo de Skyrunning es también una gran noticia. La Gomera Paradise está haciendo un gran esfuerzo por sacar adelante un evento de este nivel, con todo lo que implica. Gomera es un paraíso natural. Tienen todo nuestro apoyo, y estamos muy contentos.

Tres disciplinas oficiales —Vertical, Sky y SkyUltra— y 27 medallas en juego en tres jornadas seguidas. ¿Cómo se planifica una convocatoria pensada para rascar en las tres pruebas sin quemar a nadie?

Dado el carácter de cada prueba, quienes corren la Ultra —la prueba larga— solo hacen esa prueba, la de mayor exigencia y totalmente distinta a las demás, y se preparan de forma específica para ella. Para Vertical o Sky, en muchos casos ocurre lo mismo: es una prueba única, aunque en algunos casos, por sus características, un corredor pueda doblar. Ahí, los corredores se preparan según la convocatoria: hubo quienes hicieron las dos pruebas para intentar clasificarse, y otros que solo hicieron una. La especificidad hace que, cada vez más, cada corredor vaya centrado en una prueba: se trata de planificar una temporada con un objetivo claro, motivado, definido y a la vista.

La Gomera ofrece un escenario muy particular: mar, barrancos, cumbres volcánicas y un terreno técnico exigente. ¿Qué tipo de corredor o corredora se va a sentir más a gusto allí, y cuál puede sufrir más?

La Gomera tiene unas características muy marcadas: es una isla pequeña, muy abrupta, de mucho contraste, con grandes entradas y salidas de barrancos, con cambios acusados de temperatura y humedad, sin salida del calor y el bochorno en muchas zonas. Será en un mes de mucho calor, así que habrá que esperar exigencia: correr rápido, mantener el ritmo en fuertes pendientes, correr rápido y repetir, tanto en la prueba corta como en la larga.

En la vertical, el piso no será tan sencillo como pueda parecer, así que la agilidad y la rapidez, unidas a ese calor y esa humedad que puede llegar a ser muy acusada si el fin de semana acompaña, como es habitual, pueden dar sorpresas. La adaptación a esta situación, haber entrenado para estas características y conocer la zona van a marcar mucho la diferencia.

La inscripción civil rozó el 65 % de ocupación en 24 horas y ya hay corredores de más de 15 países apuntados. ¿Cómo afecta a la cabeza de tus seleccionados saber que van a competir en su casa, pero rodeados de prácticamente todo el planeta skyrunning?

Supongo que lo viven como algo muy bonito y emocionante: motivador, con muchas ganas de hacerlo muy bien. Eso es lo que se respiró en la concentración. Para muchos de ellos, este era su objetivo desde principio de temporada: el Mundial de Gomera con la selección; lo tenían clarísimo cuando hablábamos de ello. Muchos, una vez vieron el recorrido, llegaron a cambiar su temporada, dejando pruebas de gran interés. Eso lo dice todo, y se nota el interés que les provoca.

¿Qué objetivo te marcas como seleccionadora en La Gomera? ¿En qué te fijarías para considerar que el Mundial absoluto en casa ha sido un éxito, más allá del medallero?

El medallero es importante, es así: marca y define. Pero, sinceramente, lo último en lo que pensaría sería en las medallas y en el número. Lo importante es nuestra selección y su competición: desarrollar una buena actuación, dar lo mejor de cada uno. El resultado es solo un número. Hay una gran selección y opciones claras de medalla; vendrán más o menos, ya lo veremos, pero estoy segura de que nuestros corredores lo van a dar todo y van a hacer un buen papel.

Detrás de cada éxito internacional hay una temporada nacional muy seria. ¿Por qué crees que el calendario doméstico FEDME es, en realidad, el cimiento del medallero español?

Un buen calendario puede marcar muchas cosas que a priori no se ven, pero tiene que tener su lógica interna. Es cierto que el calendario muchas veces no depende tanto de nosotros, en cuanto a orden y tipo de pruebas; siempre que se puede, se intenta dar cierta forma, y la flexibilidad de los organizadores es vital. En ocasiones no queda exactamente como te gustaría. Son muchas pruebas, y es bonito tener un calendario abundante, con opciones de pruebas y de lugares.

Desde el punto de vista del equipo nacional, la prueba más importante es el Campeonato de España: ahí se juegan mucho, y es esta prueba la que reparte más plazas, así que su ubicación en el calendario es determinante, siempre en concordancia con el calendario internacional. Hay que llegar en un buen estado de forma y, a partir de ahí, perfilar y afinar de cara a la prueba internacional. Por eso, la prueba de parada y lanzadera es el Campeonato de España de cada especialidad.

El calendario oficial 2026 reúne Copa de España en línea, Copa de España vertical, Campeonatos de España, Liga Ibérica y un goteo constante de pruebas autonómicas. Si tuvieras que destacar UNA cita doméstica imprescindible para entender la temporada, ¿cuál sería y por qué?

El Campeonato de España es la prueba más importante: es la de mayor rango oficial a nivel nacional, a la que acuden los mejores deportistas, el mayor número de deportistas y la mayor parte de las selecciones autonómicas. Es la prueba que despierta más interés.

Para una persona que está empezando a correr por la montaña y nunca ha competido en una prueba FEDME, ¿qué le aporta entrar al circuito nacional frente a quedarse solo en travesías populares?

Lo vería como el paso natural: empezar por pruebas locales o populares, para después dar el salto a los circuitos autonómicos, avanzando hacia pruebas de Copa, circuitos de Copa y Campeonato de España. Todo eso lleva a desarrollarse a nivel competitivo como deportista, a ir cogiendo experiencia, conocer pruebas, definir especialidades y tipos de carrera. Eso sería, a corto, medio y largo plazo según los casos, como ir creciendo como corredor: te da un sentido de evolución. Es muy interesante salir de la zona de confort, y muy enriquecedor.

¿Qué papel juegan las pruebas del calendario nacional en tu trabajo de detección de talento: hasta qué punto sigues los resultados domésticos en tiempo real, fin de semana a fin de semana?

Es un trabajo fundamental: marca los cimientos y la base para la futura selección. No es una detección de talento como tal —en algún caso puede serlo, cuando ya hay un perfil de resultados que se va definiendo—. Sigo las pruebas muy de cerca, in situ o atenta a los resultados que van saliendo. Pero también se va más allá: se siguen otras pruebas de interés internacional, que sirven para que, poco a poco y según avanza la temporada, en la prueba internacional —europeo o mundial— se puedan ir ocupando las plazas disponibles para los corredores y corredoras.

Si pudieras pedir UNA sola cosa para mejorar el calendario nacional de carreras por montaña en los próximos años, ¿qué pedirías?

Grandes pruebas.

¿Qué te queda por hacer y qué te gustaría dejar el día que ya no estés al frente de la selección?

Por hacer, no lo sé. Como legado, me quedaría con la implicación.

Si te asomas un poco al futuro, ¿dónde te imaginas a las carreras por montaña españolas en 2030?

En el mismo punto en el que están ahora.

Una palabra. Resúmenos este fin de semana de Croacia en una sola palabra, y por qué.

Intensidad.

«Por qué no, todo es posible.»

Nuria Domínguez Azpeleta