1. ¿Qué significa la nueva pared de velocidad del CAR Sant Cugat para el entrenamiento de los atletas?

Lo cambia todo. Hasta ahora entrenábamos principalmente en muros comerciales, que tienen sus ventajas, pero no están diseñados para un entrenamiento de alto rendimiento. La nueva pared del CAR nos abre posibilidades completamente nuevas y, sobre todo, nos da un espacio propio y controlado donde los atletas pueden concentrarse plenamente en su trabajo.

Tener control sobre las condiciones del entorno nos permite ajustarlas según la fase de preparación y los objetivos deportivos. Para los atletas que vienen de fuera de Barcelona, esto significa entrenamientos más eficientes y centralizados. Además, podremos realizar pruebas precompetitivas, selecciones nacionales y entrenamientos conjuntos con otros países.

Entrenar en el CAR también aumenta la intensidad y la calidad del trabajo, ya que es un entorno donde conviven deportistas de élite. Estar rodeado de ellos eleva la motivación y la concentración, incluso de manera inconsciente.

2. Tras un año sin una pared fija, ¿cómo lograste adaptar el entrenamiento?

No teníamos otra opción: había que adaptarse. Esto fue posible gracias al apoyo de muchas personas e instituciones. El equipo de Sharma Climbing en Gavà nos ayudó muchísimo y nos permitió ajustar su muro a nuestras necesidades. Perfect Descent nos proporcionó aseguradores automáticos idénticos a los de competición, mejorando la calidad del entrenamiento. FEDME también nos cedió presas, algo fundamental en este proceso.

Aun así, fue un año lleno de desafíos. Los gimnasios comerciales tienen horarios fijos, pueden estar llenos o ruidosos, y las condiciones ambientales cambian y afectan al rendimiento. Además, los desplazamientos nos quitaban tiempo. Aun así, agradezco esta experiencia, porque nos exigió disciplina, flexibilidad y cooperación.

3. ¿En qué mejora la nueva pared respecto a la anterior?

La antigua era una estructura independiente; la nueva está fijada al edificio, lo que mejora su estabilidad. No me gusta decir que una pared es “mala”, especialmente después de ver en qué condiciones entrenan atletas de otros países, como Indonesia. Pero es cierto que la anterior era muy exigente y no era de las más rápidas.

La nueva pared tiene parámetros de fricción excelentes. Los atletas comentan que se corre igual que en las paredes oficiales de competición, algo esencial para mí. Es una instalación de máxima calidad, muy agradable para entrenar.

También modernizamos todo el sistema eléctrico. Montar los cronómetros ahora lleva un 75 % menos de tiempo, lo que agiliza enormemente cada sesión. En alto rendimiento, la rapidez de acceso a las herramientas de entrenamiento es clave.

4. ¿Qué aspectos del entrenamiento de velocidad se beneficiarán más con esta nueva instalación?

El mayor beneficio es el control total sobre las condiciones del entrenamiento: regulación de estímulos, del entorno, de la dificultad de la sesión y de la dinámica de trabajo. El entrenamiento será más fluido, eficiente y constante.

También podremos organizar entrenamientos conjuntos con otras selecciones, realizar pruebas, selecciones nacionales y simulaciones de competición. Todo ello incrementa la eficacia de la preparación para las competiciones más importantes del año.

5. ¿Qué expectativas tienes respecto al progreso de los atletas entrenando de forma continua en la nueva pared?

La estabilidad de las condiciones de entrenamiento genera estabilidad en el progreso. Una vez que los atletas se adapten al nuevo entorno, espero una mayor eficacia en su preparación, aunque aún necesitaremos tiempo para ver los resultados finales.

Crear un espacio propio también implica crear una atmósfera, y eso requiere tiempo. Los atletas deben sentirse cómodos y convertir este lugar en un entorno que les permita perseguir sus objetivos más ambiciosos.

6. ¿Cómo encaja este avance en la planificación de los próximos objetivos internacionales?

El cambio más importante es la mejora en la preparación específica para las competiciones. La nueva pared nos permitirá invitar a atletas de toda España, realizar selecciones nacionales, organizar simulaciones de salida y trabajar mejor la fase precompetitiva, donde la precisión y la concentración son esenciales.

Entrenar en presas nuevas, con la misma calidad de pared y los mismos aseguradores automáticos que en competición, mejora la adaptación sensorial y reduce variables. Como muchas competiciones se realizan al aire libre, entrenar en condiciones similares será una parte clave de nuestra planificación a largo plazo.

7. España está viviendo un gran crecimiento en la escalada de velocidad. ¿Cómo valoras el potencial y la evolución del equipo nacional?

Los atletas españoles están llenos de pasión, energía y motivación. Los éxitos de Leslie Romero, Erik Noya o Carla Martínez inspiran a toda la comunidad y atraen a nuevos jóvenes al deporte. Cada vez más atletas debutan en competiciones internacionales —también en categorías juveniles— y su progreso es impresionante.

El ambiente que se ha creado en España está basado en la colaboración, el intercambio de conocimientos y el apoyo mutuo. Se ayudan tanto en los entrenamientos como en las competiciones. Esta cultura está impulsando el crecimiento de la disciplina en todo el país.

8. ¿Qué te motivó a aceptar el reto de dirigir al equipo español y qué te está aportando esta experiencia?

Los Juegos Olímpicos de París 2024 cerraron un capítulo muy importante de mi carrera. Asumir un nuevo reto era el siguiente paso natural.

Después de un año, puedo decir que mudarse a otro país, adaptarse a un idioma y a un entorno nuevos y entrenar a atletas de alto rendimiento no es fácil. 2025 fue un año muy intenso —más de 180 días fuera de casa, casi 50 vuelos y cientos de sesiones de entrenamiento—, pero también extraordinario.

Los atletas y el entorno me acogieron con mucha calidez y confianza. Esto creó un ambiente ideal para trabajar y crecer. Estoy profundamente agradecido por esta oportunidad.

9. ¿Qué mensaje quieres transmitir a los jóvenes escaladores que sueñan con competir internacionalmente en velocidad?

Les diría: los sueños se vuelven reales cuando los conviertes en trabajo diario.
La escalada de velocidad no solo desarrolla el cuerpo, sino también el carácter: paciencia, resiliencia y la capacidad de gestionar la presión.

No tengáis miedo de empezar con pequeños pasos. Todos los campeones comenzaron exactamente donde vosotros estáis ahora: con curiosidad, ganas y la creencia de que algo grande es posible. Rodeaos de personas que os apoyen, aprended de los que saben más y no os desaniméis por los errores.

La escalada de velocidad recompensa a quienes tienen el valor de intentarlo una vez más.