El Valle de Valdeón acogió del 19 al 21 de septiembre las Jornadas Mujer y Montaña 2025, organizadas por la FDMESCYL y la FEDME.

Más de un centenar de personas se dieron cita en Posada de Valdeón y Caín en un evento que agotó todas las plazas y que conmemoró el 90 aniversario de la histórica ascensión al Picu Urriellu de María Isabel Pérez Pérez y Teófila Gao Pérez, conocidas como Las Cainejas. Una historia que ha permanecido en silencio y gracias especialmente a la iniciativa e investigación de Ana Isabel Martínez de Paz, quien ha escalado más de 100 veces el Naranjo, ha puesto en el centro de este evento esta gesta de dos adolescentes que en 1935 se convirtieron en las dos primeras mujeres en subir a la cumbre del Urrriellu.

El programa arrancó el viernes en el Centro de Visitantes de Posada con la proyección de un audiovisual sobre la hazaña de 1935 y la conferencia de Cristina Montero, guarda del espectacular refugio de Collado Jermoso, repasó la trayectoria de mujeres vinculadas a la montaña desde la tradición popular hasta el alpinismo así como ha conseguido conciliar, y forjar su familia a más de 2000 metros.

El sábado combinó deporte y cultura: una excursión a la Majada de Jor y al Mirador de la Cruz, talleres de escalada, cultura tradicional y salud como el especial taller de suelo pélvico de la mano de Mónica Gallego, y una exhibición del GREIM de la Guardia Civil.

Por la tarde, la proyección Mujeres en el Urriellu de Ana Isabel Martínez de Paz abrió paso a una mesa redonda con pioneras del alpinismo como Meri Puig, Mónica Verge y Pilar Frías. La jornada concluyó con la entrega del Premio FEDME de Igualdad-Mujer 2024 a Las Cainejas, seguida de una cena comunitaria y música en directo.

Paralelamente, Posada acogió dos exposiciones: una fotográfica de Íñigo Miguel Sadia sobre el valle y otra dedicada a la historia de las dos primas de Caín y su célebre ascensión que hizo las delicias de todos los presentes.

La clausura se celebró el domingo en Caín, con una ruta guiada por Picos de Europa y la inauguración de una escultura de Carlos Cuenllas en memoria de Las Cainejas. La obra, instalada en la plaza del pueblo, representa el Naranjo de Bulnes junto a las siluetas de María Isabel y Teófila, iluminadas para mantener vivo su recuerdo.

El acto institucional contó con autoridades locales y nacionales, como el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, y el delegado territorial de la Junta, Eduardo Diego. Ambos resaltaron la vigencia del ejemplo de 1935 como inspiración y símbolo de coraje. La hija de Teófila Gao, presente en la ceremonia, expresó su agradecimiento por este reconocimiento largamente esperado. Desde la FEDME, Israel Martinez de Olalla, vicepresidente de la FEDME, presente durante todo el fin de semana en el evento, se rearfimó en que este reconocimiento «llegaba seguramente demasiado tarde» y que por fin se le había podido poner remedio con estas jornadas.

Las Jornadas concluyeron con una paella popular y dulces típicos de Valdeón, cerrando un fin de semana que convirtió la montaña en escenario de encuentro, homenaje y reivindicación del papel femenino en el alpinismo.